Las avellanas recién cascadas tienen mucho más sabor que las ya peladas que se venden en bolsa. Con unos sencillos pasos sacará el máximo partido a nuestras avellanas con cáscara: desde cascarlas y tostarlas hasta preparar una crema suave.
1. Cascar sin astillas
- Cascanueces: coloque la avellana con la punta hacia arriba y presione despacio; así el fruto suele quedar entero.
- Grandes cantidades: ponga las avellanas en un paño de cocina, dóblelo y golpee suavemente con una tabla de madera o un martillo pequeño.
- Consejo: caliente antes las avellanas 10 minutos en el horno a 100 °C: la cáscara se vuelve más frágil y se abre con más facilidad.
2. Tostar en el horno
- Precaliente el horno a 180 °C (calor arriba y abajo).
- Extienda las avellanas en una sola capa sobre una bandeja.
- Tuéstelas 10–12 minutos y deles la vuelta a mitad de tiempo. Están listas cuando huelen a tostado y la piel marrón empieza a abrirse.
- Deje que se templen.
3. Quitar la piel marrón
Ponga las avellanas aún calientes en un paño limpio, dóblelo y frótelas con energía. La mayor parte de la piel se desprende sola. Algún resto no es problema: es comestible y aporta un toque ligeramente amargo.
4. Crema de avellanas casera
Ingredientes para un tarro: 300 g de avellanas tostadas y peladas y, si lo desea, 1 pizca de sal y 1–2 cucharaditas de miel de acacia.
- Ponga las avellanas todavía templadas en una batidora potente o un robot de cocina.
- Triture a velocidad media. Primero se obtiene una harina gruesa y luego una pasta; tras 8–12 minutos la crema queda suave. De vez en cuando baje la masa de las paredes y deje descansar el aparato unos instantes.
- Por último, incorpore la sal y la miel.
Pase la crema a un tarro limpio con tapa de rosca. Guardada en un lugar fresco y oscuro, se conserva unas 2–3 semanas. Si se separa aceite en la superficie, basta con remover.
¿Cuánto fruto hay en un kilo?
Como regla general, 1 kg de avellanas con cáscara da unos 400–500 g de fruto, según la cosecha. Para un tarro de crema (300 g) necesitará unos 700 g de avellanas con cáscara.
Conservación
Sin cascar, las avellanas se conservan durante meses en un lugar fresco, seco y ventilado. El fruto cascado y tostado se guarda mejor en un tarro bien cerrado y conviene consumirlo en 2–3 semanas.
